
En la oscura historia del III Reich, un personaje destacaba entre la necesaria mediocridad con que se rodeó Adolf Hitler para conseguir el poder; su lealtad fue siempre inquebrantable, su entrega a la causa fuera de toda duda, su adoración hacia el Führer inagotable, su nombre Joseph Goebbels.
Además de amigo íntimo de Hitler, Goebbles fue también Ministro de Propaganda. Y fue en el ejercicio de su cargo que dejó una serie de frases lapidarias, siendo, quizás, las más conocidas: “si una mentira se repite cien veces, acaba convirtiéndose en verdad” y “mientras más grande es la mentira, más fácil es que la gente se la crea”
Dejando aparte la innegable carga de cinismo que estas frases encierran, sería preferible centrarse en el fondo de lo que afirman; las mentiras cuando mayores sean, y más se extiendan, con mayor facilidad serán creídas.
Y siendo cierto que esta máxima se puede aplicar en incontables facetas de la vida; en este caso la aplicaremos a la historia, a la Historia con mayúsculas.
¿Qué conocemos realmente de hechos que han sucedido hace mil, cien, o incluso diez años? ¿Qué hay de cierto en lo que nos han contado? ¿Qué sucede con lo que nadie nos ha contado? Si la historia la escriben los vencedores, ¿qué nos queda del recuerdo del que ha perdido?
¿Cuántas mentiras se nos han presentado como verdades irrefutables? A esta pregunta, y a otras parecidas, intentaremos encontrar respuesta en las entradas que aparecerán bajo el título de Incertidumbres.
Cuando se le preguntaba a Alfred Hitchcock como debía empezar una película, este decía: “una película debe empezar con un terremoto y, a partir de ahí, ir hacia arriba” Así pues, próximamente, inauguraremos esta sección con un terremoto. Sí, creo que nos vamos a divertir.
ummmm,me gusta tu post yy tiene muxo k ver kn mi blog,exame un ojo y debatimos de esas cosas
ResponderEliminarHola Lilith. Acepto tu invitación y en cuanto pueda me paso por tu blog, el nuevo y el antiguo. Vuelve cuando quieras.
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