Ir al contenido principal

Con el billete en las manos

Abu Simbel visto por David Roberts (1838)



- ¡Estás loco!
- ¿Coño, tú crees?
- ¿Si lo creo? ¿si lo creo? No te lo pregunto cariño, lo afirmo. ¡Estás loco!
- ¡Mujer!




- ¡Ni mujer, ni hostias! ¿Cómo se te ocurre irte ahora allá?
- La primera opción era peor, ¿no?
- ¿Peor? Era absurda.
- La guerra es en el Líbano.
- ¿Y a dónde quieres ir tú?
- ¿Cerca de Israel?
- ¡No me jodas, hostia!
- No, mira. Ya he descartado el viaje al Líbano y a Siria.
- ¡Faltaría más!
- Vale, de acuerdo. Pero no quiero descartar también este.
- ¡No quieres, no quieres! El niño no quiere y el mundo se para.
- ¿Te lo quieres pensar?
- ¡No!
- Pues yo voy a ir a Egipto
- ¡Pues yo no pienso ir!



Bueno, pues parece que finalmente hemos decido a donde vamos de vacaciones este año. Dentro de trece días, contados, nos vamos a Egipto. Y digo nos vamos, los dos.




Nuestra primera opción era hacer un viaje a Siria. Allí nos aguardaban las calles del viejo Damasco; el monasterio de San Simeón y la ciudad de Alepo; Palmira, capital de la reina Zenobia ―vencedora, por un tiempo, frente a la todopoderosa Roma― punto de obligado paso para la Ruta de la Seda; y el Crac de los Caballeros, reducto inexpugnable de los Caballeros Hospitalarios en Tierra Santa.


Y después de Siria, el Líbano. Habríamos ido a Beirut, su capital. Ciudad antigua y moderna a la vez, la Suiza de Oriente Próximo cuando las guerras se lo permiten. Habríamos visitado el Valle de la Bekaa, paraíso en épocas bíblicas y paraíso actual para los amantes de la María; no, no de la virgen, de la que se fuma.
Con tiempo más que suficiente, nos abríamos acercado a Biblos, que además de dar nombre a la Biblia fue el asentamiento fenicio más importante. Nos habríamos paseado, también, por los restos de Baalbek y por su famoso templo romano.


En fin, la guerra no nos va a permitir hacer nada de esto. Al igual que en los últimos 70 siglos, las armas han salido a pasear por estas tierras.
Las cosas allá no están claras, así lo afirma el Ministerio de Asuntos Exteriores en su página. En mayúscula y con negrita podemos ver que desaconsejan el viaje al Líbano; y cual pitonisos recomiendan no ir tampoco a Siria, puesto que el conflicto actual se puede extender a ese país. ¿Cuándo Israel invada el Líbano?




Y puesto que la primera opción no ha estado posible; no pienso renunciar, salvo directrices de última hora del MAE ―de momento parece no ser el caso, sólo recomienda extremar las precauciones―, a Egipto. Hace demasiado tiempo que no vuelvo por esas tierras; casi 20 años, una eternidad. Ahora el viaje está barato, desconozco el motivo.


El próximo 4 de agosto nos vamos, o me voy, para Egipto. La vuelta será, si Amón no me tiene deparada ninguna sorpresa, el 18 de agosto. Catorce días en Egipto, en la Tierra de los Faraones. Allá donde gobernó, durante casi 5000 años, el Imperio más importante del que el ser humano ha tenido conocimiento. Ya os contaré.

Comentarios

  1. A mi también me llamaron loca cuando dije que me iba (sola) a la India. Y mira con lo que me encontré...
    No me arrepiento.
    Tú tampoco te arrepentirás.
    La vida es demasiado corta para arrepentirse de nada.
    En mi tumba quiero que pongan "Que me quiten lo bailao"
    Pasadlo muy bien. Sed felices.
    Por cierto, me gusta tu blog. Me ha encantado eso de "El cel de les oques" (a lo mejor te lo robo, je je)
    También me gusta tu "banda sonora". Man on the moon es una de mis canciones favoritas.
    Y encima, casi vecinos. Ahora vivo en Vacarisses (aunque nací en Terrassa). Vamos, a cuatro pasos...
    Todo ese peloteo es para decir que me irás viendo por aquí. Si no te importa, claro.
    Besos.
    Y que lo paseis muy bien.
    Y que la guerra no nos alcance. No, al menos, a la parte de nosotros que importa...

    ResponderEliminar
  2. Hola missdelirio

    Bienaventurados los locos, ya que de ellos será El paraíso... de los gansos

    Será un placer tenerte de visita por estos lugares. Paséate por donde te plazca, busca y rebusca, y puede que al final incluso encuentres alguna cosa interesante. Y sobre todo no te prives, ni te excuses, de hacerme la pelota, mi ego te lo agradecerá eternamente.

    Y en cuanto a robar. Roba cuanto quieras mujer, ¡siendo casi vecinos!, a estas alturas no nos andaremos con tonterías.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Primer Círculo del Infierno

D ante y Virgilio llegan al Vestíbulo del Infierno. Allí están las almas de aquellos que en vida no fueron capaces de reunir las suficientes virtudes para ir al Cielo. Junto a ellas están también las almas de los que no pecaron lo suficiente para merecerse el Infierno. Todos ellos tienen en común que no vivieron con, ni contra los demás. Simplemente vivieron para ellos mismos. Dejando el Vestíbulo tras ellos suben a la barca de Caronte y entran en el Limbo, entran en el Primer Círculo del Infierno. En él se encuentran las almas puras que no recibieron el agua del bautismo. Se encuentran aquellas personas que no pecaron en vida. Que fueron capaces de reunir méritos y alabanzas, pero que no recibieron las aguas salvadoras. Aquí se encuentran con Homero, Horacio, Ovidio, Lucano y el propio Virgilio. Entre otras muchas celebridades y personas honradas.

Escritores malditos (IV) Brasillach - Céline - la Rochelle

Robert Brasillach - Louis Ferdinand Céline - Pierre Drieu la Rochelle El 22 de setiembre de 1976 Jorge Luis Borges se entrevista con el dictador Augusto Pinochet. A la salida declara: "Pinochet es una persona excelente. Su cordialidad, su bondad (...) estoy muy satisfecho (...) Aquí, también en mi patria, se están salvando la libertad y el orden" Estas palabras de Borges tuvieron en su época una resonancia enorme en el terreno político y en el campo de la cultura. Prueba de ello son las reacciones de gente como: José Saramago: "Borges es el mejor escritor del siglo junto a Fernando Pessoa y Franz Kafka" Emir Rodríguez Monegal (crítico uruguayano): "A Neruda le perdonaron su abundante pasado estalinista; a Asturias, la servitud bajo los regímenes fuertes de Guatemala; a García Márquez, su servil fascinación por la dictadura de Fidel Castro. Borges en cambio, es imperdonable porque no juega al juego de la hipocresía y sólo quiere ser Borges...

El lobo estepario

Hermann Hesse (1877 - 1962)