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| Boceto de Sarastro hecho por Greg Robbins |
ACTO I
Escena 3
(Cambio de decorado)
(Un agradable bosquecillo.
Tres templos. En el centro se
encuentra el «Templo de la
Sabiduría»; a la derecha, el
«Templo de la Razón»; a la
izquierda, el «Templo de la
Naturaleza». Los tres muchachos
conducen resueltamente a Tamino
hacia los templos.)
LOS TRES MUCHACHOS
Este camino te conduce a la meta,
pero tú, joven,
has de vencer
como un adulto.
Por ello, escucha nuestra enseñanza:
¡sé firme, paciente y callado!
TAMINOOh nobles muchachos, decidme,
¿podré salvar a Pamina?
LOS TRES MUCHACHOSNo nos corresponde
a nosotros revelártelo:
¡sé firme, paciente y callado!
Recuérdalo; en suma, sé un hombre,
y así, joven,
vencerás como un adulto.
(Salen.)
TAMINOQue la lección de sabiduría
de estos muchachos
quede grabada eternamente
en mi corazón.
¿Dónde estoy? ¿Qué será de mí?
¿Será ésta la mansión de los dioses?
Las puertas muestran...
las columnas muestran
que aquí moran la sabiduría,
el trabajo y las artes;
donde reina la actividad
y no hay ociosidad,
no es fácil que domine el vicio.
Con coraje osaré dirigirme
a la puerta,
mi intención es noble, pura y limpia.
¡Tiembla, cobarde malvado!
¡Mi deber es salvar a Pamina!
(Se dirige hacia la puerta del
templo de la derecha.)
UN SACERDOTE
(desde dentro)
¡Atrás!
TAMINO
¿Atrás? ¿Atrás?
¡Tentaré ahí mi suerte!
(Se dirige hacia la puerta del
templo de la izquierda)
UN SACERDOTE
(desde dentro)
¡Atrás!
TAMINO
¿También aquí gritan: «atrás»?
(mira alrededor)
Allí veo otra puerta,
tal vez pueda
entrar por ella.
(Llama a la puerta del centro.
Aparece el Orador)
EL ORADOR¿Adónde quieres ir,
joven audaz?
¿Qué buscas en este santuario?
TAMINO
El reino del amor y de la virtud.
EL ORADOR¡Esas palabras son excelsas!
Pero ¿cómo vas a llegar hasta allí?
No te guían ni el amor ni la virtud,
pues lo que te anima son
la muerte y la venganza.
TAMINO
¡Venganza sólo para el malvado!
EL ORADORNo lo encontrarás
entre nosotros.
TAMINO¿No es Sarastro el que reina
en estos lugares?
EL ORADOR¡Sí, sí,
Sarastro es quien aquí reina!
TAMINO¿Pero no en el Templo
de la Sabiduría?
EL ORADOR
Aquí en el Templo
de la Sabiduría reina.
TAMINO¡Entonces todo esto es hipocresía!
(se dispone a irse)
EL ORADOR¿Ya quieres irte?
TAMINO
Sí, quiero irme, alegre y libre,
¡no quiero ver vuestros templos!
EL ORADOR
Explícate un poco mejor,
eres víctima de un engaño.
TAMINOSarastro habita aquí,
con eso me basta.
EL ORADOR
Si amas tu vida,
¡habla, quédate aquí!
¿Es que odias a Sarastro?
TAMINO
¡Lo odio por toda la eternidad!
¡Sí!
EL ORADOR
Dime la razón de tu odio.
TAMINO
¡Es un monstruo, un tirano!
EL ORADOR¿Está demostrado eso que dices? *
…… …… ……
Si fuera más sabio, si mis conocimientos no fueran tan limitados, mientras leíais esta parte del libreto de La Flauta Mágica, podríais haber escuchado la maravillosa música que poco antes de morir compuso Wolfgang Amadeus Mozart para acompañar las palabras escritas por Emanuel Schikaneder.
¡Qué trágica ironía! No podréis escuchar, aquí, la música de Mozart, como tampoco pudo asistir este al estreno de su ópera.
Animaos a acompañar al joven príncipe Tamino en la aventura que dará sentido a su vida. No os perdáis en los bosques ni os dejéis vencer por las melodías celestiales, que la Reina de la Noche no consiga engañaros.
*
(Das Theater verwandelt sich in
einen Hain. Ganz im Hintergrunde
der Bühne ist ein schöner Tempel,
worauf diese Worte stehen: Tempel
der Weisheit. Dieser Tempel führt
mit Säulen zu zwei anderen Tempeln,
rechts auf dem einen steht: Tempel
der Vernuft. Links steht: Tempel
der Natur. Drei Knaben führen
Tamino herein.)
DIE DREI KNABEN
Zum Ziele führt dich diese Bahn,
Doch mußt du, Jüngling,
männlich siegen.
Drum höre unsre Lehre an:
Sei standhaft,
duldsam und verschwiegen!
TAMINO
Ihr holden Kleinen, sagt mir an,
Ob ich Pamina retten kann?
DIE DREI KNABEN
Dies kundzutun, steht uns nicht an:
Sei standhaft,
duldsam und verschwiegen!
Bedenke dies; kurz, sei ein Mann,
Dann, Jüngling,
wirst du männlich siegen.
(Gehen ab.)
TAMINO
Die Weisheitslehre dieser Knaben
Sei ewig mir ins Herz gegraben.
Wo bin ich nun? Was wird mit mir?
Ist dies der Sitz der Götter hier?
Doch zeigen die Pforten,
es zeigen die Säulen,
Daß Klugheit und Arbeit
und Künste hier weilen.
Wo Tätigkeit thronet
und Müßiggang weicht.
Erhält seine Herrschaft das
Laster nicht leicht.
Ich wage mich mutig zur
Pforte hinein,
Die Absicht ist edel
und lauter und rein.
Erzitt're, feiger Bösewicht!
Pamina retten ist mir Pflicht.
(Er geht zur Pforte des rechten
Tempels)
STIMMEN
(von innen)
Zurück!
TAMINO
Zurück? Zurück?
So wag' ich hier mein Glück!
(Er geht zur linken Pforte.
Stimmen von innen.)
STIMMEN
(von innen)
Zurück!
TAMINO
Auch hier ruft man: Zurück!
(Sieht sich um)
Da seh' ich noch eine Tür,
Vielleicht find' ich den
Eingang hier.
(Er klopft an der mittleren Pforte,
der Sprecher erscheint.)
DER SPRECHER
Wo willst du,
kühner Fremdling, hin?
Was suchst du hier im Heiligtum?
TAMINO
Der Lieb' und Tugend Eigentum.
DER SPRECHER
Die Worte sind von hohem Sinn!
Allein wie willst du diese finden?
Dich leitet Lieb' und Tugend nicht,
Weil Tod und Rache
dich entzünden.
TAMINO
Nur Rache für den Bösewicht.
DER SPRECHER
Den wirst du wohl bei
uns nicht finden.
TAMINO
Sarastro herrscht
in diesen Gründen?
DER SPRECHER
Ja, ja!
Sarastro herrschet hier.
TAMINO
Doch in dem
Weisheitstempel nicht?
DER SPRECHER
Er herrscht im
Weisheitstempel hier!
TAMINO
So ist denn alles Heuchelei!
(will gehen)
DER SPRECHER
Willst du schon wieder gehn?
TAMINO
Ja, ich will gehen, froh und frei,
Nie euren Tempel seh'n!
DER SPRECHER
Erklär dich näher mir,
Dich täuschet ein Betrug.
TAMINO
Sarastro wohnet hier,
Das ist mir schon genug!
DER SPRECHER
Wenn du dein Leben liebst,
So rede, bleibe da!
Sarastro hassest du?
TAMINO
Ich haß ihn ewig,
ja!
DER SPRECHER
Nun gib mir deine Gründe an.
TAMINO
Er ist ein Unmensch, ein Tyrann!
DER SPRECHER
Ist das, was du gesagt, erwiesen?
Escena 3
(Cambio de decorado)
(Un agradable bosquecillo.
Tres templos. En el centro se
encuentra el «Templo de la
Sabiduría»; a la derecha, el
«Templo de la Razón»; a la
izquierda, el «Templo de la
Naturaleza». Los tres muchachos
conducen resueltamente a Tamino
hacia los templos.)
LOS TRES MUCHACHOS
Este camino te conduce a la meta,
pero tú, joven,
has de vencer
como un adulto.
Por ello, escucha nuestra enseñanza:
¡sé firme, paciente y callado!
TAMINOOh nobles muchachos, decidme,
¿podré salvar a Pamina?
LOS TRES MUCHACHOSNo nos corresponde
a nosotros revelártelo:
¡sé firme, paciente y callado!
Recuérdalo; en suma, sé un hombre,
y así, joven,
vencerás como un adulto.
(Salen.)
TAMINOQue la lección de sabiduría
de estos muchachos
quede grabada eternamente
en mi corazón.
¿Dónde estoy? ¿Qué será de mí?
¿Será ésta la mansión de los dioses?
Las puertas muestran...
las columnas muestran
que aquí moran la sabiduría,
el trabajo y las artes;
donde reina la actividad
y no hay ociosidad,
no es fácil que domine el vicio.
Con coraje osaré dirigirme
a la puerta,
mi intención es noble, pura y limpia.
¡Tiembla, cobarde malvado!
¡Mi deber es salvar a Pamina!
(Se dirige hacia la puerta del
templo de la derecha.)
UN SACERDOTE
(desde dentro)
¡Atrás!
TAMINO
¿Atrás? ¿Atrás?
¡Tentaré ahí mi suerte!
(Se dirige hacia la puerta del
templo de la izquierda)
UN SACERDOTE
(desde dentro)
¡Atrás!
TAMINO
¿También aquí gritan: «atrás»?
(mira alrededor)
Allí veo otra puerta,
tal vez pueda
entrar por ella.
(Llama a la puerta del centro.
Aparece el Orador)
EL ORADOR¿Adónde quieres ir,
joven audaz?
¿Qué buscas en este santuario?
TAMINO
El reino del amor y de la virtud.
EL ORADOR¡Esas palabras son excelsas!
Pero ¿cómo vas a llegar hasta allí?
No te guían ni el amor ni la virtud,
pues lo que te anima son
la muerte y la venganza.
TAMINO
¡Venganza sólo para el malvado!
EL ORADORNo lo encontrarás
entre nosotros.
TAMINO¿No es Sarastro el que reina
en estos lugares?
EL ORADOR¡Sí, sí,
Sarastro es quien aquí reina!
TAMINO¿Pero no en el Templo
de la Sabiduría?
EL ORADOR
Aquí en el Templo
de la Sabiduría reina.
TAMINO¡Entonces todo esto es hipocresía!
(se dispone a irse)
EL ORADOR¿Ya quieres irte?
TAMINO
Sí, quiero irme, alegre y libre,
¡no quiero ver vuestros templos!
EL ORADOR
Explícate un poco mejor,
eres víctima de un engaño.
TAMINOSarastro habita aquí,
con eso me basta.
EL ORADOR
Si amas tu vida,
¡habla, quédate aquí!
¿Es que odias a Sarastro?
TAMINO
¡Lo odio por toda la eternidad!
¡Sí!
EL ORADOR
Dime la razón de tu odio.
TAMINO
¡Es un monstruo, un tirano!
EL ORADOR¿Está demostrado eso que dices? *
…… …… ……
Si fuera más sabio, si mis conocimientos no fueran tan limitados, mientras leíais esta parte del libreto de La Flauta Mágica, podríais haber escuchado la maravillosa música que poco antes de morir compuso Wolfgang Amadeus Mozart para acompañar las palabras escritas por Emanuel Schikaneder.
¡Qué trágica ironía! No podréis escuchar, aquí, la música de Mozart, como tampoco pudo asistir este al estreno de su ópera.
Animaos a acompañar al joven príncipe Tamino en la aventura que dará sentido a su vida. No os perdáis en los bosques ni os dejéis vencer por las melodías celestiales, que la Reina de la Noche no consiga engañaros.
Por cierto, esta es la septuagesimoquinta entrada. O por decirlo de forma más clara, la antepenúltima entrada de El paraíso de los gansos.
*
(Das Theater verwandelt sich in
einen Hain. Ganz im Hintergrunde
der Bühne ist ein schöner Tempel,
worauf diese Worte stehen: Tempel
der Weisheit. Dieser Tempel führt
mit Säulen zu zwei anderen Tempeln,
rechts auf dem einen steht: Tempel
der Vernuft. Links steht: Tempel
der Natur. Drei Knaben führen
Tamino herein.)
DIE DREI KNABEN
Zum Ziele führt dich diese Bahn,
Doch mußt du, Jüngling,
männlich siegen.
Drum höre unsre Lehre an:
Sei standhaft,
duldsam und verschwiegen!
TAMINO
Ihr holden Kleinen, sagt mir an,
Ob ich Pamina retten kann?
DIE DREI KNABEN
Dies kundzutun, steht uns nicht an:
Sei standhaft,
duldsam und verschwiegen!
Bedenke dies; kurz, sei ein Mann,
Dann, Jüngling,
wirst du männlich siegen.
(Gehen ab.)
TAMINO
Die Weisheitslehre dieser Knaben
Sei ewig mir ins Herz gegraben.
Wo bin ich nun? Was wird mit mir?
Ist dies der Sitz der Götter hier?
Doch zeigen die Pforten,
es zeigen die Säulen,
Daß Klugheit und Arbeit
und Künste hier weilen.
Wo Tätigkeit thronet
und Müßiggang weicht.
Erhält seine Herrschaft das
Laster nicht leicht.
Ich wage mich mutig zur
Pforte hinein,
Die Absicht ist edel
und lauter und rein.
Erzitt're, feiger Bösewicht!
Pamina retten ist mir Pflicht.
(Er geht zur Pforte des rechten
Tempels)
STIMMEN
(von innen)
Zurück!
TAMINO
Zurück? Zurück?
So wag' ich hier mein Glück!
(Er geht zur linken Pforte.
Stimmen von innen.)
STIMMEN
(von innen)
Zurück!
TAMINO
Auch hier ruft man: Zurück!
(Sieht sich um)
Da seh' ich noch eine Tür,
Vielleicht find' ich den
Eingang hier.
(Er klopft an der mittleren Pforte,
der Sprecher erscheint.)
DER SPRECHER
Wo willst du,
kühner Fremdling, hin?
Was suchst du hier im Heiligtum?
TAMINO
Der Lieb' und Tugend Eigentum.
DER SPRECHER
Die Worte sind von hohem Sinn!
Allein wie willst du diese finden?
Dich leitet Lieb' und Tugend nicht,
Weil Tod und Rache
dich entzünden.
TAMINO
Nur Rache für den Bösewicht.
DER SPRECHER
Den wirst du wohl bei
uns nicht finden.
TAMINO
Sarastro herrscht
in diesen Gründen?
DER SPRECHER
Ja, ja!
Sarastro herrschet hier.
TAMINO
Doch in dem
Weisheitstempel nicht?
DER SPRECHER
Er herrscht im
Weisheitstempel hier!
TAMINO
So ist denn alles Heuchelei!
(will gehen)
DER SPRECHER
Willst du schon wieder gehn?
TAMINO
Ja, ich will gehen, froh und frei,
Nie euren Tempel seh'n!
DER SPRECHER
Erklär dich näher mir,
Dich täuschet ein Betrug.
TAMINO
Sarastro wohnet hier,
Das ist mir schon genug!
DER SPRECHER
Wenn du dein Leben liebst,
So rede, bleibe da!
Sarastro hassest du?
TAMINO
Ich haß ihn ewig,
ja!
DER SPRECHER
Nun gib mir deine Gründe an.
TAMINO
Er ist ein Unmensch, ein Tyrann!
DER SPRECHER
Ist das, was du gesagt, erwiesen?

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