![]() |
| Jorge Luis Borges (1899 - 1986) |
Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden
las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.
De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esa alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.
¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?
Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.
De El hacedor 1960

"..Al errar por las lentas galerías
ResponderEliminarsuelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días..."
esta estrofa siempre me ha llamado la atención, especialmente.
Me encanta Borges!!
Gracias por el regalo.
Un beso :)
Hola Grial
ResponderEliminarTe engañaría si te dijera que Borges es uno de mis escritores favoritos, pero ello no me impide reconocer que es un gran escritor.
Seguro que tú ya lo sabrás, pero para los visitantes inquietos decirles que cuando escribió este poema, Borges era director de la Biblioteca Nacional Argentina y ciego. Como ciego había sido un anterior director, Paul Groussac.
La fuerza que encierra este poema sólo puede explicarse por las circunstancias personales de Borges; por su ceguera y por su amor a los libros. De hecho, siempre recordaba la biblioteca que tenía su padre en casa y la ceguera que también le legó.
No debemos olvidar tampoco la influencia de Schopenhauer en su obra: “yo soy los otros, cualquier hombre es todos los hombres”
Gracias a ti.