Ir al contenido principal

B





El pasado miércoles recibí un correo de una chica de 15 años a la que llamaremos B. Además de tener 15 años, B tiene leucemia.
B me conoció a través de mis entradas sobre Ítaca 2005. Gracias a ellas, B, tuvo la oportunidad, dice, de conocer cosas que de otra forma no habría conocido, que cree que nunca va a poder conocer. B se engaña.

Gracias al blog, sigue diciendo B, ha olvidado durante un rato sus problemas. Ha tenido la oportunidad de pasárselo bien, de divertirse. B es demasiado amable.

B también me preguntaba si todo lo que contaba del viaje era cierto. Durante estos días B me ha preguntado muchas cosas, hemos estado hablando mucho. B es una gran conversadora.

B tiene un problema grave de salud, pero no es eso lo que hace de ella una chica especial. Si lo único interesante que tuviera B fuera su enfermedad, los sentimientos que despertaría en mí serían de compasión, de dolor, de pena.
Y B, os lo puedo asegurar, despierta muchas emociones, pero no pena, ni dolor, ni compasión.



Las estadísticas y los contadores te permiten saber cuanta gente visita el blog y de donde vienen estas visitas, pero lo que no te proporcionan es la llave que abre el corazón y los sentimientos de quienes me leéis. No te dicen ni como es la vida que lleváis, ni que es lo que sentís, ni que es lo que pensáis.

No os voy a mentir, el hecho que B espere mis entradas me llena de orgullo. No, no por tener un visitante más que añadir a la lista, el orgullo que siento es por tener a alguien a quien mis historias le dan unos minutos de ilusión, de tener a alguien que durante unos instantes se olvida de sus problemas y se deja llevar por mis tonterías.

Tonterías, sí. Esto es mi blog, y las complicaciones de mi ajetreada vida, si lo comparamos con lo que le ocurre a B. Y que nadie se engañe, lo terrible no es que una chica de 15 años tenga leucemia, que es terrible. Lo terrible es que B vea condicionada su vida por ello. Lo terrible es que B no pueda disfrutar, como ella se merece, de lo que significa tener 15 años.



Conocer a B ha hecho de mí un hombre afortunado. He tenido mucha suerte de poder conocer a B. Espero poder conservar su amistad durante muchos años. Espero que una vez desaparecido el blog, the end is near, nos podamos seguir conociendo. Espero muchas cosas de B, porque B tiene mucho que ofrecer.

A B le gusta mucho un poema de Gabriela Mistral. A mí también me gusta mucho. Me gusta mucho Ausencia, me gusta mucho Gabriela y me gusta mucho B.



Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!



Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.



Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron en llanos ni en sotos.



Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!



¡Se nos va todo, se nos va todo!



De Tala (1938)

Comentarios

  1. Anónimo6/9/05 20:46

    yo no soy B, pero sin duda disfruto igual q ella con tus "tonterias".

    Si el final esta cerca perderé un oasis de literatura (para mi lo es) inteligente interesante y sensible.

    Enhorabuena a ti y ánimo a B.

    ResponderEliminar
  2. Hola heyheymymy, amigo lector de nombre impronunciable.

    Muchas gracias por tus, casi, inmerecidos elogios. Me alegro que también disfrutes de mis tonterías. No te preocupes por la desaparición, no inmediata, del blog, seguro que podrás encontrar otros espacios mucho más interesantes que este.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario