Si alguna vez ha existido una obra literaria verdaderamente inmortal esta es, sin lugar a dudas ni discusión posible, La Commedia de Dante Alighieri.
La trascendencia de esta obra en la cultura occidental es enorme. Ninguna otra se le puede comparar. Se podría decir que en la historia de la Humanidad hay un antes y un después de La Commedia.
Su influencia se refleja no sólo en el terreno literario, sino que trasciende al terreno artístico en general; pintura, música, escultura, etc.
Y saliendo del campo artístico invade la religión, la teología, la filosofía, el resto de ciencias humanísticas y de ellas a la ciencia en general.
No sólo esto sino que de forma más o menos directa influye en la vida diaria de generaciones de europeos y de ellos al mundo conocido. Incluso los que no la han leído nunca no se escapan de su influencia.
¿Qué es La Commedia? La Commedia es una síntesis del cristianismo, la cultura clásica, la teología, la poesía, la política, el realismo y la espiritualidad.
Es la plasmación de la voluntad de su autor de querer reunir en una sola obra toda la carga que el ser humano debe soportar a sus espaldas durante su paso por la vida y que consecuencias tendrán sus actos en su alma inmortal.
La Commedia, este el nombre que le dio Dante, ha pasado a la historia con el añadido de la Divina gracias a la intervención posterior de Boccaccio, un acérrimo defensor de la obra.
En ella se teje de forma iniciática un viaje por tres mundos: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Estos tres mundos constan cada uno de ellos de 9 partes: círculos, cornisas y cielos respectivamente.
En cada mundo Dante nos sitúa a una serie de personas en función de su forma de vida. Así tenemos que los condenados al infierno se dividen en incontinentes, violentos y fraudulentos. Los que purgan sus pecados son los que siguieron un amor que les condujo al mal, los que amaron poco al bien y los que amaron de forma desmesurada los bienes terrenales. Finalmente están los que habitan el paraíso donde se encuentran los seglares, los activos y los contemplativos.
Durante su viaje por estos mundos es guiado, en los dos primeros, por el poeta clásico Virgilio. Mientras que en el Paraíso quien le guía es Beatriz, el amor platónico de toda su vida.
Para explicarnos todo esto Dante utiliza 33 cantos para contarnos cada mundo, que más el canto inicial de la obra nos da un total de 100 cantos.
Ya os he dicho al principio que la influencia de La Divina Comedia ha sido enorme. ¿Pero sigue vigente hoy? ¿Podemos vernos reflejados todavía en La Commedia, ahora que estamos dando los primeros pasos por el siglo XXI?
Dante nació el año 1265 en Florencia. El libro se escribió hace más de 700 años. Las personas, las realidades, el mundo en definitiva que vio nacer La Commedia es radicalmente diferente a nuestro mundo actual. ¿Es pues La Commedia un libro desfasado?
Evidentemente para mí la respuesta es que no. Que la vigencia actual de La Commedia es plena, innegable, indiscutible, contundente. Y para demostrar esto, que no para rescribir la obra de Dante, he creado este particular Averno.
En él tendrán cabida, siguiendo las reglas de Dante, aquellas personas, personajes y personajillos –aquí colocaré a más de un fantasma personal– que han habitado nuestro mundo.
Cada uno de ellos tendrá su lugar en el Averno. Cada una de sus conductas, las deleznables y las elogiables, serán castigadas o premiadas bajo mi parcial visión.
No pretendo con ello plagiar una obra inmortal. No pretendo tampoco pervertirla de tal forma que me haga enrojecer cuando lea lo que iré escribiendo. Ni tampoco es mi voluntad poblar estas páginas de moralinas rancias y añejas.
Cierto, mucho es lo que no pretendo. Así pues, poco me puedo llegar a equivocar en lo que finalmente haga, aunque sólo sea por eliminación.
Y sin más preámbulos coloquémonos frente a la puerta y empecemos este, espero y deseo, apasionante viaje. Dejadme ser vuestro indigno Dante y sed vosotros mi particular Virgilio. Y que Beatriz y las Musas nos ayuden.
Entremos, agárrate de mi mano, en el primer círculo del Infierno…
La trascendencia de esta obra en la cultura occidental es enorme. Ninguna otra se le puede comparar. Se podría decir que en la historia de la Humanidad hay un antes y un después de La Commedia.
Su influencia se refleja no sólo en el terreno literario, sino que trasciende al terreno artístico en general; pintura, música, escultura, etc.
Y saliendo del campo artístico invade la religión, la teología, la filosofía, el resto de ciencias humanísticas y de ellas a la ciencia en general.
No sólo esto sino que de forma más o menos directa influye en la vida diaria de generaciones de europeos y de ellos al mundo conocido. Incluso los que no la han leído nunca no se escapan de su influencia.
¿Qué es La Commedia? La Commedia es una síntesis del cristianismo, la cultura clásica, la teología, la poesía, la política, el realismo y la espiritualidad.
Es la plasmación de la voluntad de su autor de querer reunir en una sola obra toda la carga que el ser humano debe soportar a sus espaldas durante su paso por la vida y que consecuencias tendrán sus actos en su alma inmortal.
La Commedia, este el nombre que le dio Dante, ha pasado a la historia con el añadido de la Divina gracias a la intervención posterior de Boccaccio, un acérrimo defensor de la obra.
En ella se teje de forma iniciática un viaje por tres mundos: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Estos tres mundos constan cada uno de ellos de 9 partes: círculos, cornisas y cielos respectivamente.
En cada mundo Dante nos sitúa a una serie de personas en función de su forma de vida. Así tenemos que los condenados al infierno se dividen en incontinentes, violentos y fraudulentos. Los que purgan sus pecados son los que siguieron un amor que les condujo al mal, los que amaron poco al bien y los que amaron de forma desmesurada los bienes terrenales. Finalmente están los que habitan el paraíso donde se encuentran los seglares, los activos y los contemplativos.
Durante su viaje por estos mundos es guiado, en los dos primeros, por el poeta clásico Virgilio. Mientras que en el Paraíso quien le guía es Beatriz, el amor platónico de toda su vida.
Para explicarnos todo esto Dante utiliza 33 cantos para contarnos cada mundo, que más el canto inicial de la obra nos da un total de 100 cantos.
Ya os he dicho al principio que la influencia de La Divina Comedia ha sido enorme. ¿Pero sigue vigente hoy? ¿Podemos vernos reflejados todavía en La Commedia, ahora que estamos dando los primeros pasos por el siglo XXI?
Dante nació el año 1265 en Florencia. El libro se escribió hace más de 700 años. Las personas, las realidades, el mundo en definitiva que vio nacer La Commedia es radicalmente diferente a nuestro mundo actual. ¿Es pues La Commedia un libro desfasado?
Evidentemente para mí la respuesta es que no. Que la vigencia actual de La Commedia es plena, innegable, indiscutible, contundente. Y para demostrar esto, que no para rescribir la obra de Dante, he creado este particular Averno.
En él tendrán cabida, siguiendo las reglas de Dante, aquellas personas, personajes y personajillos –aquí colocaré a más de un fantasma personal– que han habitado nuestro mundo.
Cada uno de ellos tendrá su lugar en el Averno. Cada una de sus conductas, las deleznables y las elogiables, serán castigadas o premiadas bajo mi parcial visión.
No pretendo con ello plagiar una obra inmortal. No pretendo tampoco pervertirla de tal forma que me haga enrojecer cuando lea lo que iré escribiendo. Ni tampoco es mi voluntad poblar estas páginas de moralinas rancias y añejas.
Cierto, mucho es lo que no pretendo. Así pues, poco me puedo llegar a equivocar en lo que finalmente haga, aunque sólo sea por eliminación.
Y sin más preámbulos coloquémonos frente a la puerta y empecemos este, espero y deseo, apasionante viaje. Dejadme ser vuestro indigno Dante y sed vosotros mi particular Virgilio. Y que Beatriz y las Musas nos ayuden.
Entremos, agárrate de mi mano, en el primer círculo del Infierno…




Comentarios
Publicar un comentario